Entrevista al Maestro Escultor Gabriel Ponzanelli

¿Qué ha sido el café en tu carrera, que es de una trayectoria enorme, qué significado ha tenido dentro de tu creatividad?

El café ha sido un gran compañero. Te mentiría si te digo que es lo primero en mi vida, lo primero en mi vida es el arte, lo segundo las mujeres, y lo tercero el café. La trilogía de hacer una obra de arte, con una mujer hermosa desnuda posando y acompañado por un café, es la trilogía en la que yo creo.

¿A qué hora acostumbras tomar café?

No uso reloj, pero a la hora que me levanto, lo primero que hago es prender la cafetera y tomar café, oír música, prender las noticias y cuando estas no me agradan, que no me agradan nunca, vuelvo a la música. Un café en la mañana me levanta, me levanta y con buena emoción. Y sé que no hace daño; a mí me lo prohibieron varios doctores hasta que tuve la suerte de que un doctor me explicara que esos ingredientes, incluso la cafeína, con la pureza que se toma en el café no es una pastilla con mucha fuerza, sino que es simplemente uno o dos cafés y ese poco te ayuda en el día a estar contento y te da mucha energía, energía que ya tu tienes.

Tengo 6 años de tener una enfermedad bastante fuerte y a ningún médico le hice caso cuando me lo prohibieron; le hice caso al último que me dijo que tomara lo que yo quisiera de café. Se supone que yo iba a vivir unos 3 años, de esto hace 6 y sigo tomando café. Esa es mi opinión del café, que es delicioso y acompañado de una buena mujer, aunque sea la de uno, ni modo, pero un buen café.

Gabriel, supongo que la mujer es lo que más te motiva en tus obras pero, ¿tienes alguna obra en particular que haya sido motivada por el café?

Esa obra siempre he querido hacerla. Quiero traducir el aroma del café con el aroma de la mujer, envolver eso. No he sabido todavía cómo.

Sé que existe porque las sensaciones son así, tu hueles y al oler sientes a una mujer y muchas veces ni te das cuenta que estás ahí con ella pero la vibras, la vives como al café. Ahora, ¿qué pasa si las juntas y de eso haces una obra de arte? Ahí va a ser la perfección de esa trilogía de la que te hablaba, pero todavía no lo tengo resuelto en mi mente.

¿Sientes que el café es un estimulante necesario para tu creatividad?

No es necesario, pero es muy bienvenido. Más que el sabor del café que es delicioso, es el olor. Los seres humanos hemos descuidado mucho el olfato; hablamos de la vista, del gusto… Pero si supiéramos realmente lo que es el olfato, le tendríamos mucho más respeto del que merece.

Además la importancia de la respiración, que oxigena el cerebro y nos da claridad en lo que hacemos… Estoy de acuerdo, y esa necesidad también es un placer. Es más, todas nuestras necesidades van acompañadas de un placer; Dios así lo hizo para que nosotros nos acercáramos a nuestras necesidades. En el caso del olfato, en el caso de un café, es el aroma lo que te lleva a tomarlo.

¿Qué le deseas a esta nueva publicación del CAFETÓMANO?

Lo que yo le deseo es poco. Va a funcionar y va a funcionar en grande.