Efecto de la Cafeína en la Mujer

La cafeína, esa droga tan mágicamente estimulante al ser, ese elemento que activa los sentidos y que hace homenajear en cada trago de café a su descubridor, el químico alemán Friedrich Ferdinand Runge.

La mente y sociedad humana tiende a clasificar la cafeína en el mundo de los malestares, suele pensarse que el consumo regular de este alcaloide traerá, con el paso del tiempo, consecuencias gravosas a nuestro organismo.

En el caso específico de la mujer, la paranoia desatada alrededor del uso de la cafeína no se hace esperar. Los efectos de esta substancia en el organismo femenino han sido estudiados por largo tiempo, sin embargo, el morbo de encontrar algo dañino en ella tendrá que esperar pues los estudios arrojan resultados favorables.

La cafeína es un extracto natural que se encuentra en las hojas, semillas y frutos de por lo menos 63 especies de plantas en el mundo. En el año de 1958, la FDA (Food and Drug Administration) clasificó a la cafeína como “Generalmente reconocida como segura” (GRCS). En 1987, esta organización reafirmó su posición ya que aseguran que la ingesta moderada de cafeína no presenta un riesgo a la salud. Otros organismos se han unido a esta idea como la Asociación Médica Americana (AMA) y la Asociación Americana del Cáncer (AMC). En la situación de embarazo, la normalidad indica que se debe restringir todo consumo de elementos que desemboquen en estimular el sistema nervioso central y periférico, no obstante se ha indicado que el uso sin exceso de la cafeína no produce efectos en el embarazo.

Tomar de 2 a 3 tazas de café al día es lo adecuado, sin embargo, es importante que cada mujer tome en cuenta su nivel de sensibilidad, asimismo la cafeína no produce infertilidad en las mujeres. Es importante que no se exceda la dosis recomendada en la ingesta de café. La Academia Americana del Comité de Pediatría y las Drogas (AACPD) ha revisado la investigación hecha a la cafeína y recomienda que las mujeres que estén lactando bajen su consumo de 1 a 3 tazas al día ya que la cafeína puede pasar a la leche materna. Un alto consumo de ésta puede resultar que el bebé esté más despierto, además de ocasionar una pobre alimentación.

En otros aspectos del organismo femenino, la cafeína puede ser integrada a la dieta convencional. La enfermedad del seno fibroquístico, es una condición que se caracteriza por la aparición de múltiples quistes que se sienten en todo el seno y que, generalmente, se asocia con dolor y sensibilidad. Aproximadamente más de la mitad de las mujeres experimentan dichos síntomas en cualquier etapa de su vida. El Instituto Nacional del Cáncer y la Asociación Médica Americana en Asuntos Científicos han establecido que no hay ninguna relación entre la cafeína y los quistes de seno. Según estudios en enfermedades del seno, aquellas personas que toman café tienen una ligera baja incidencia tanto de cáncer de seno como de ovario.

Mujeres, no deben preocuparse por esa taza matutina de buen café, las substancias que contiene se integran de manera adecuada a la dieta diaria de la sociedad, el consumo no excesivo de la cafeína ayuda a tener una vida más saludable, recuerden complementarlo con ejercicio e intenten mantener un nivel de estrés bajo, así podrán integrar su vida cafetómana con todas las demás y gozarán de todo el sabor y beneficio que el café ofrece al organismo.