Café Orgánico

Medio ambiente, tema del que tanto se habla últimamente y que empieza a preocupar a la mayoría. La naturaleza y sus recursos siempre nos han brindado lo mejor de sí, han proveído a la humanidad de alimento, vestimenta y un lugar donde dormir; sin embargo las provisiones de la madre naturaleza se han visto amenazadas durante largo tiempo, la avaricia y el sentimiento de pertenencia por parte de todos nosotros han hecho que el exhibidor de productos naturales esté casi vacío.

En términos de café el tema no es ajeno, la producción de este grano debe ser a alta escala debido a la gran demanda global por parte del cafetómano convencional. El proceso de hacer café entonces, se vuelve una carrera contra el tiempo y no queda otra alternativa más que utilizar substancias químicas como pesticidas, herbicidas o aditivos que aceleren el crecimiento y volumen del producto.

Una buena taza de café debe iniciar desde su cultivo y, hoy día, hay más interés por parte de los productores en desarrollar estrategias que ofrezcan un grano cultivado de forma responsable y que contenga un bajo impacto ambiental. La iniciativa conlleva a que los más de 60 países productores de café y las empresas involucradas en su producción realicen actividades socialmente responsables y, a su vez, ofrezcan un producto más natural y digno del paladar más exigente. Una señal inminente del cambio generacional es el incremento de las denominadas “Certificaciones orgánicas y de comercio justo” que están destinadas a garantizar condiciones de producción y actitud responsable para las comunidades productoras.

El enfoque primordial de estas certificaciones implica evitar el uso de químicos durante el cultivo, es un proceso largo que puede durar de 3 a 5 años, en los cuales las fincas deben implementar técnicas de cultivo sostenible y reducir progresivamente el uso de substancias en los procesos de cultivo. Las certificaciones orgánicas y de comercio justo comprenden distintos aspectos, a continuación se mencionan dichas certificaciones que las empresas buscan en el afán de ayudar al medio ambiente:

  • Conservación de la biodiversidad.
  • Protección de la fauna.
  • Conservación de ecosistemas y especies endémicas de plantas.
  • Prevención de la erosión.
  • Cultivo a la sombra.
  • Comercialización ética del producto final.

El café desde sus inicios fue orgánico, el grano no necesita de ningún material adicional para su producción y su sano crecimiento. En México muchos productores realizan el cultivo de café de manera artesanal y las formas no han cambiado con el paso de los años. El cafetómano está obligado a ver por el ecosistema y a cuidar de él ya que la tierra es la que nos brinda esta bebida tan mágica, pero más importante, la tierra es el lugar donde practicamos nuestra más grande actividad, vivir.